Que te interesa, ¿autónomo o sociedad limitada ?

 
GESIONS I SERVEIS: ¿autónomo o empresario?

Conviene señalar que una sociedad unipersonal es aquella en la que solo hay un socio (que puede ser una persona física o jurídica) o aquella otra en la que, existiendo varios socios, es uno el que tiene la propiedad de todas las participaciones (si es una sociedad limitada) o acciones (si es anónima). Por lo demás, el funcionamiento de estas compañías es similar al de las pluripersonales, con la diferencia de que es el socio único el que asume las competencias de la junta general y está obligado a dar publicidad al carácter unipersonal de la sociedad.

Alternativas más extendidas

La sociedad limitada unipersonal es la opción más frecuente, salvo cuando se va a crear una gestora de fondos, una sociedad bancaria o una aseguradora, compañías que sólo pueden adquirir la forma de sociedad anónima. Para cualquier otra actividad, la constitución de las sociedades limitadas es más flexible y menos costosa (requiere de un capital social mínimo de 3.000 euros, frente a los 60.000 de la anónima) y su funcionamiento es más ágil.

Por todo ello, quienes deciden dar el paso de emprender un negocio suelen optar por hacerse trabajadores autónomos o por crear una sociedad unipersonal de responsabilidad limitada. Las diferencias entre una fórmula y la otra son múltiples, existiendo un buen número de factores que conviene analizar antes de adoptar una decisión (porque una alternativa no es mejor que la otra). De hecho, mucha gente empieza como autónoma y, una vez que el proyecto se va consolidando y alcanza un cierto volumen de facturación, da el paso de crear una empresa.
 
Trámites existentes en cada caso

Hacerse autónomo es un proceso muy rápido, ya que solo requiere darse de alta en el Impuesto de Actividades Económicas (IAE) y en el Régimen Especial de Trabajadores Autónomos (RETA), así como el pago de su correspondiente cuota. En cuanto a la tributación, los trabajadores por cuenta propia deben abonar de forma trimestral el IRPF y el IVA.

Para constituir una sociedad limitada unipersonal es necesario aportar un capital mínimo de 3.000 euros y realizar una serie de trámites administrativos (solicitud del certificado negativo de denominación social, firma de escritura, obtención del CIF provisional e inscripción en el Registro Mercantil). Este proceso puede alargarse más de un mes, aunque en los últimos tiempos se ha acelerado con el Circeuna herramienta telemática que permite constituir la sociedad en cuatro días. En materia fiscal, las empresas deben pagar el Impuesto de Sociedades, así como el IRPF del socio único (cuyos dividendos también tributarán).

Riesgo asumido por el emprendedor

En cualquier caso, la principal diferencia entre la opción societaria y la de autónomo guarda relación con el nivel al que se quiera proteger el patrimonio personal del empresario. En este sentido, la responsabilidad de los autónomos en caso de impagos es ilimitada, de modo que se les pueden reclamar sus bienes personales (tanto presentes como futuros), incluyendo también los ajenos a su actividad profesional. Por eso, quienes desean proteger al máximo su patrimonio personal siempre escogen la opción de la sociedad limitada unipersonal.